Escuela Secundaria No. 1

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La Escuela Secundaria No. 1 se fundó en el antiguo edificio que perteneció al Seminario Conciliar y antes de eso este inmueble fue parte del Convento de la Orden de los Camilos. Ubicado en la Calle de Regina 111 de la Colonia Centro - Centro Histórico de la Alcaldía Cuauhtémoc, en 1928, el presidente Plutarco Elías Calles decidió reordenar los planes de estudio del nivel secundaria y la instaló en dicho edificio. Este edificio es un lugar emblemático por los usos que ha tenido, pero sobre todo por ser parte importante de la historia de la educación del país.

Datos

Época
Siglo XX / 1928
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Alcaldía
Dirección
Calle Regina 111, Centro Histórico de la Cdad. de México, Centro, Cuauhtémoc, 06090 Ciudad de México, CDMX
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Coordenadas
19° 25' 38.82" N, 99° 7' 54.70" W


Historia[editar | editar código]

Época Colonial

Secundaria 1.jpg

El Seminario Conciliar ocupaba parte del Ex Convento de los Camilos, una de las últimas órdenes que llegó a México en el siglo XVIII.

La Orden de los Camilos tuvo su origen en Italia y tenía como principal objetivo atender a los enfermos agonizantes. El conjunto conventual abarcaba 15,000 metros cuadrados y constaba de iglesia, sacristía, antesacristía, dos porterías, sala de recepción, refectorio, cocina, cementerio, corrales, noviciado con oratorio para 20 aspirantes, 50 habitaciones para profesos, oratorio, farmacia, biblioteca, horno y laboratorio.

Seminario Conciliar

El día 12 de diciembre de 1689 el arzobispo Aguiar y Seixas bendijo la primera piedra del Seminario y se iniciaron los trabajos de construcción del plantel ubicado a un costado de la Catedral el cual fue terminado en el año de 1697.

La sobria fachada del Seminario Conciliar de México se componía de dos plantas y entresuelo todo revestido de cantera y con balcones de hierro forjado en el piso alto, en la planta baja se encontraban alineadas ocho accesorias de cuya renta se obtenían parte de los ingresos necesarios para el mantenimiento de la institución. Resaltaban en las esquinas de la portada principal dos nichos conteniendo las esculturas de la Virgen Inmaculada y de San Pablo, patrones del Seminario, el gran portón de entrada elaborado en madera con los tradicionales remates en hierro y el dintel en cantera labrada y el escudo de armas de la Corona española como símbolo del patronazgo universal sobre todas las posesiones de las Indias. El interior del edificio se componía de varios corredores y dependencias accesorias como despensa, cocina, dos refectorios, aposentos, sala rectoral, cuatro salones generales de actos y aulas distribuidas alrededor de un patio principal en el centro del cual había una cañería de plomo.


Siglo XIX

Como consecuencia de las Leyes de Reforma en el mes de febrero de 1861 el Ministerio de Justicia giró una orden para que el Seminario abandonara el edificio contiguo a la Catedral el cual iba a ser demolido para construir un hotel. Los catedráticos, los alumnos y el rector se alojaron temporalmente en una casa ubicada en las calles de Jesús Nazareno (actualmente Pino Suárez) y Rinconada de Jesús, en tanto que el padre mayordomo, Doctor Cano iniciaba negociaciones con el Ministro de Justicia, el señor Ramírez para obtener ventajas para el Seminario. Como resultado de estas gestiones el Doctor Cano consiguió de manera sorprendente que el Ministro girara una circular el día 22 de febrero de 1861 donde se autorizaba el establecimiento del colegio en una parte del ex– convento de San Camilo.

Este hecho revistió una gran importancia ya que, a diferencia de otros seminarios y colegios católicos del país los cuales durante esta época fueron confiscados, derribados o destinados a oficinas gubernamentales, al Seminario Conciliar Tridentino de México se le permitió sobrevivir de manera “oficial” conservando varias prerrogativas. [1]

Los trabajos de adecuación de la que había sido casa del español Manuel de Calderas fueron ejecutados por Domingo Trespalacios, en 1756. Junto con sus benefactores, la orden decidió construir, , una serie de viviendas conocidas como de “taza y plato”, las cuales se rentaban a comerciantes y artesanos. De estas construcciones aún se conservan las fachadas sobre la calle de San Jerónimo y las crujías norte y poniente ocupadas por la escuela primaria “España”. [2]

Siglo XX

Con esta carta de naturalización obtenida del gobierno de Juárez el Seminario de México logró continuar sin interrupción en el ex–convento de San Camilo hasta el día 26 de enero de 1928 cuando por órdenes del presidente Calles el edificio fue clausurado, sus habitantes hechos presos y llevados a los cuarteles de policía. [1]

Seminario.jpg

Sin embargo, una vez conformado el Estado nacional, cuya expresión más acabada fue la Constitución de 1917, los diversos gobiernos revolucionarios se encargaron de liquidar completamente el “andamiaje legal” desde el cual la Iglesia había desarrollado toda una variada gama de actividades a lo largo de la época virreinal y el México independiente. Entre los artículos de la Constitución de 1917 que afectaron de manera directa los intereses de la Iglesia se encontraban el 3° en el cual se establecía la obligatoriedad de la educación laica, el 5° donde se prohibían los votos monásticos y las órdenes religiosas, el 27° donde se le rehusaba a la Iglesia el derecho de poseer o administrar propiedades y el 130° en el que se le negaba personalidad jurídica y concedía al gobierno federal el derecho de “intervenir según la ley en materia de culto y de disciplina externa” además de prohibir a los ministros religiosos criticar las leyes fundamentales del país y participar en asuntos políticos.

El desalojo del Seminario Conciliar de México del antiguo edificio del ex –convento de San Camilo por decreto aparecido en el Diario Oficial de la Federación el día 6 de julio de 1928, durante el gobierno del presidente Calles, para albergar a la Escuela Secundaria N° 1, “César A. Ruiz” representó el intento de establecimiento del paradigma estatal modernizador de los años veintes y treintas, dentro del cual se contemplaba a la educación como un instrumento del progreso y desarrollo económicos más allá de un esquema religioso tradicional considerado como caduco y obstaculizador para la creación de los ciudadanos y el avance del país.

La escuela secundaria fue el resultado de los continuados esfuerzos por parte de los diferentes gobiernos revolucionarios por centralizar la educación a nivel federal y darle una orientación más acorde a las condiciones económicas, políticas, sociales del país. Un sistema educativo que contribuyera al fortalecimiento de la nación, por lo tanto de corte marcadamente nacionalista; accesible a todos los niveles sociales, consecuentemente gratuito; que tuviera una utilidad social, es decir pragmático; que se convirtiera en instrumento del progreso y desarrollo económicos, por lo tanto tecnificado y que ayudara a la “desfanatización” de los mexicanos, transformándolos en verdaderos ciudadanos, es decir laico.

En 1928, el presidente Plutarco Elías Calles decidió reordenar los planes de estudio del nivel secundaria. Para ello decretó la instalación de la primera escuela en lo que había sido la sede del Seminario Conciliar, que originalmente estaba ubicado en un edificio al lado poniente de la Catedral y que fue demolido para dar lugar a la Plaza del Seminario.

Dos decretos presidenciales firmados por Plutarco Elías Calles e inspirados por Sáenz, en su calidad de Subsecretario de Educación Pública, dieron lugar a la creación del sistema nacional de secundarias en México: uno del 29 de agosto de 1925 y otro del 22 de diciembre del mismo año.

La Escuela Secundaria N° 1, originalmente asentada en el primitivo Colegio de San Pedro y San Pablo, en la calle de San Ildefonso número 62, el que después de numerosas reformas fue abandonado por considerarse peligroso debido al agrietamiento y debilitamiento de los muros, las pésimas condiciones de los techos y lo inadecuado del drenaje, de nivel más bajo que la calle. Por peticiones del director, José Manuel Ramos al Secretario del Despacho de Educación Pública, Manuel Puig Casauranc, dicha escuela secundaria fue trasladada al edificio del ex–Seminario Conciliar de México sobre la calle de Regina N° 111 el día 29 de junio de 1928.

Debe destacarse que de esta escuela egresaron numerosos estudiantes, algunos de los cuales llegaron a ocupar puestos importantes en la sociedad mexicana.

Arquitectura[editar | editar código]

El partido arquitectónico del Seminario Conciliar de la ciudad de México durante la segunda mitad del siglo XIX consistía básicamente en una organización de salas, corredores, aulas y dependencias accesorias trazadas alrededor de una iglesia de planta cruciforme y de cinco patios cuadrangulares o claustros procesionales, situados a ambos costados y en el fondo o ángulo sur de la misma. Este programa se hallaba desplegado en un edificio principal de tres pisos, ubicándose en la planta baja el vestíbulo, portería, mayordomía, locutorio refectorio, sala de actos, aulas, salas de estudio, laboratorios y escaleras principales.

En el segundo nivel se localizaban la biblioteca, habitaciones de los rectores, secretaría, sala rectoral y clases. El tercer piso estaba conformado por dormitorios con sus anexos de ropería, lavabos y baños de regadera. Finalmente, en el edificio menor, construido en torno del claustro del costado sur, se encontraban en el piso bajo la cocina, despensa, lavandería y baños de natación y en el superior los dormitorios de la servidumbre y de las religiosas encargadas de la enfermería situada en esta misma área.[1]

Para su adaptación se demolió parte de la construcción religiosa con el objetivo de crear un gran patio de recreo para estudiantes de todas las clases sociales que asistían a dicha escuela. Su portada es monumental y está inspirada en la arquitectura neoclásica.

Fue realizada por el arquitecto Manuel Gorozpe, quien utilizó cantera en su fachada y losetas de cerámica importadas de Europa.

Recientemente el Fideicomiso del Centro Histórico coordinó la restauración que fué realizada por el arquitecto Alfredo Velazco.[2]

Referencias[editar | editar código]


  1. 1,0 1,1 1,2 Tomado de: http://www.bib.uia.mx/tesis/pdf/014697/014697_03.pdf
  2. 2,0 2,1 Tomado de: Javier Villalobos Jaramillo. Los 100 Sitios y Monumentos más importantes del Centro Histórico de la Ciudad de México. En coordinación con la Delegación Cuauhtémoc y el Gobierno de la Ciudad de México.